Al conmemorarse hoy la tercera edición del Día Internacional del Trastorno Bipolar en México, la Secretaría de Salud estatal afirmó que ésta es una enfermedad grave del cerebro que ocasiona cambios de ánimo inusuales y puede afectar a cualquier persona.

En un comunicado, la dependencia indicó que por ello el trastorno bipolar se debe atender oportunamente para lograr un diagnóstico temprano y brindar tratamiento adecuado.

Mencionó que a partir de que se descubrió el padecimiento con diversos estudios, se determinó que muchas personas afectadas por eran tratadas equivocadamente.

El trastorno bipolar, señaló, se confundía con diagnósticos como depresión crónica y trastorno límite de la personalidad, entre otros.

Subrayó la importancia de estar atentos ante cualquier transformación brusca en el estado de ánimo, pues los padecimientos mentales son igual de trascendentes que las enfermedades físicas.

Explicó que también se le llama enfermedad maníaco-depresiva, pues los que lo sufren experimentan cambios bruscos de ánimo, ya que de estar muy felices, animados y activos, pueden pasar a estar tristes, deprimidos y mucho menos activos.

De acuerdo con especialistas en psiquiatría, es importante destacar que el trastorno bipolar no es lo mismo que los altibajos que experimentan la mayoría de las personas.

Los síntomas bipolares son más potentes, pueden dañar las relaciones entre las personas y hacen que sea más difícil realizar sus actividades diarias, como ir a la escuela o conservar un trabajo.

Explicó que existen varios factores que pueden ocasionar el trastorno bipolar, entre estos destaca la situación genética, debido a que suele ser hereditaria, así como la anormalidad en la estructura y función del cerebro.

Los cambios de estado de ánimo en personas bipolares se denominan “episodios anímicos”, que logran llegar a ser intensos, pues las emociones son fuertes y ocurren junto con cambios extremos en los niveles de comportamiento y energía.

Los psiquiatras también reconocen que no suele ser fácil diagnosticar a una persona con trastorno bipolar, debido a que los síntomas pueden parecerse a otro tipo de padecimientos como esquizofrenia y depresión.

En la actualidad el trastorno bipolar no tiene cura, pero un tratamiento puede ayudar a controlar los síntomas y cambios en el estado de ánimo, así como los problemas de comportamiento, siempre y cuando sea continuo y sin interrupciones.

El tratamiento consiste básicamente en medicamentos y terapias, éstas últimas enfocadas a diálogos y en ocasiones incluye a amigos y familiares.