Han pasado 15 años desde que Israel Vallarta fue presentado en televisión nacional como el líder de una banda de secuestradores, Los Zodiaco.

Él, junto con su entonces pareja, la francesa Florence Cassez, fueron encarcelados, pero tres años después, ella está libre y ya ha rehecho su vida en Europa, mientras él sigue sin sentencia, a la espera de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador haga justicia.

Así lo expresó Mary de Vallarta, esposa de Israel, quien desde marzo instaló un plantón en el Zócalo capitalino para exigir la libertad de su esposo, manifestación que se llenó de esperanza el 7 de abril, cuando el Presidente tocó el tema en su discurso matutino y ordenó revisar los expedientes de quien es señalado como líder de la banda de secuestradores Los Zodiaco, relacionada con el caso Florance Cassez.

Por eso hoy más que nunca Mary de Vallarta, esposa de Israel, afirma que no se moverá del plantón que mantiene desde marzo en el Zócalo capitalino. «De aquí no me moveré hasta que mi esposo salga de la cárcel, y si es necesario, iré de nuevo al matutino para pedir de nuevo la intervención del Presidente».

En entrevista con El Sol de México, Vallarta comenta que está siendo intimidada y acosada por grupos que no quieren que su esposo salga de prisión, y advierte: «Seguiré en la lucha, bordando ropa y vendiendo diversos artículos para sostener mi campamento, estoy convencida del montaje que se armó para mi esposo».

En 2005 Israel Vallarta junto con su entonces pareja, la francesa Florance Casssez fueron detenidos en un operativo de la entonces Agencia Federal de Investigación (AFI), encabezada por Genaro García Luna, en Cuernavaca, Morelos, acusados de liderar la banda de secuestradores Los Zodiaco.

La detención fue transmitida en vivo en el programa «Primero Noticias«, conducido por Carlos Loret de Mola a través de un montaje planeado por García Luna, por lo que el caso dio un giro al demostrarse la violación al debido proceso del caso que involucraba a su esposo.

Después de una larga batalla judicial, en 2013 la francesa logró que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declarara la violación a su debido proceso y ordenara su reinstalación, pero como la entonces Procuraduría General de la República no presentó nuevos cargos, Cassez fue repatriada a su país. Para Israel la historia fue diferente.

Desde su campamento en el Zócalo, Mary de Vallarta asegura que de las 10 carpetas de investigación contra su esposo, hoy sólo queda una pendiente, el resto fueron un montaje.

El pasado 7 de abril, el presidente López Obrador pidió a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que explicara los avances de la investigación, e informó que hay dos causas penales pendientes por secuestro.

«Al día siguiente me contactaron para que me reuniera con la Secretaria y ahí me dijeron que las 10 carpetas de investigación eran un montaje y que sólo quedaba un expediente pendiente, el del secuestro de Valeria Cheja Tinajero, de 19 años, secuestrada el 5 de septiembre de 2005 supuestamente por Israel«, dice Mary de Vallarta en la entrevista.

Refiere que ha habido anomalías en el proceso y simulaciones en la mesa de trabajo, «le informé a la Secretaria cuando nos reunimos, le dije que desde hace un año mi esposo ha pedido una audiencia con ella pero se nos ha negado». En estos 15 años, Israel ha estado en tres penales, Puente Grande, Jalisco, en Michoacán y en el Altiplano.

Dice que la Segob les ha ofrecido un recurso de excarcelación, pero es mentira que lo hayan rechazado.

«Lo que pide Israel es una videoconferencia con la secretaria (Sánchez Cordero) para que le explique en qué consiste el recurso y aclare las dudas, porque no le van a tender una trampa».

Desde que pidió el apoyo del Presidente, agrega, le han enviado un mensaje como represión de que no le van a dar atención en la mesa de justicia y que tampoco la van a atender por teléfono.

«Llevo 53 días acampando en el Zócalo, esperando la libertad de Israel, me quedaré aquí hasta que se vaya del Altiplano, me han estado amenazando en mi plantón, vienen a tomarme fotos y luego se van, me queda claro que son personas relacionadas con organizaciones de la sociedad civil que no quieren que Israel se vaya».

Sospecha que existe la intención de que Israel no salga de la cárcel, porque va a contar todo lo que pasó, pero también hay personas que se han acercado a su marido para mostrar documentos de la asamblea en otros casos. «Es un asunto inhumano».