AMÁN: Las autoridades jordanas acusaron al príncipe Hamzah bin Hussein, antiguo heredero de la Corona, de haber llevado a cabo «movimientos y actividades» con el objetivo de «desestabilizar la seguridad» del país con injerencias extranjeras y denunciaron una «sedición» por parte de los detenidos, entre los que no se encuentra hasta ahora el propio príncipe, hermanastro del rey jordano, Abdalá II.

El viceprimer ministro jordano, Ayman al Safadi, denunció la existencia de «comunicaciones» entre personas del entorno del príncipe Hamza con «organismos exteriores, incluida la llamada oposición extranjera», para «incitar (acciones) contra la seguridad nacional».

Esto, un día después de una gran operación de seguridad que se saldó con la detención de 16 personas cercanas en algún momento al poder jordano, como el ex consejero real Basem Awadallah, confidente del monarca desde hace tiempo y ex ministro de Finanzas.

Awadallah era considerado un impulsor de las reformas económicas en el país, que durante muchos años se ha enfrentado a la resistencia de una vieja guardia que dominaba la corte, según el Washington Post, cuyas fuentes entienden que esta investigación estaría relacionada con un supuesto intento de golpe de Estado en el país.

El intento de desestabilización provocó una oleada de apoyo internacional al rey Abdalá II, cuyo país es un actor clave en el equilibrio de poder en Oriente Medio.

Estados Unidos fue el primer país en respaldar al gobernante hachemita. La Liga Árabe, las monarquías del Golfo, Irak, Egipto, Turquía, Irán, Israel y la Unión Europea se sumaron al apoyo al rey.

Mientras tanto, la reina Noor de Jordania, viuda del difunto monarca Hussein I, emitió un mensaje de apoyo a «las víctimas inocentes de esta malvada calumnia» después de que Bin Hussein, uno de sus hijos, fuera detenido el sábado en circunstancias confusas.

Todas las miradas están puestas ahora en su hijo mayor, al que el Estado Mayor jordano reconoció haber advertido que se abstuviera de cualquier acción que pudiera desestabilizar el país, que ha visto sacudida su imagen de estabilidad en las últimas horas.