NUEVA DELHI. La alarma crece en todo el mundo a medida que más países han detectado la variante india del Covid-19, mientras la India se acerca a los 20 millones de infecciones, las autoridades investigan si la falta de oxígeno en un hospital causó la muerte de 24 pacientes y los centros médicos de ciudades como Nueva Delhi se ven obligados a rechazar a nuevos pacientes.

La variante india ha llegado al menos a 17 países, desde el Reino Unido e Irán hasta Suiza, provocando la preocupación mundial y llevando a varios gobiernos a cerrar sus fronteras a las personas procedentes del gigante asiático.

Taiwán y Malasia prohibieron ayer la entrada de personas procedentes de la India, en línea con otros países, como parte de sus medidas para contener el aumento de las infecciones, mientras que más naciones informaron de casos de la variante B.1.617, identificada por primera vez en el subcontinente.

Los científicos están estudiando si la variante, resultado de dos mutaciones clave en la parte exterior del virus que se adhiere a las células humanas, está causando una inesperada explosión de algunos casos en la India.

El país se aproxima a los 20 millones de infectados después de haber notificado más de 300.000 nuevos casos de coronavirus por duodécimo día consecutivo.

También superó ayer a México en la lista de países con más muertes por Covid-19. El país asiático ocupó el tercer puesto, por detrás de Brasil y Estados Unidos, con 218.959 muertes.

India registró 368.147 nuevas infecciones en las últimas 24 horas, lo que supone un ligero descenso por segundo día consecutivo después de que el país superara por primera vez los 400.000 positivos el sábado.

Desde el comienzo de la pandemia, el país de unos 1.350 millones de habitantes ha detectado 19,9 millones de infecciones.

Las 3.417 nuevas muertes registradas en las últimas 24 horas elevan el número total de fallecidos a 218.959, una cifra oficial que, según muchos expertos, podría ser en realidad mayor, ya que los crematorios y cementerios trabajan sin descanso en ciudades como Nueva Delhi.

La virulenta segunda oleada del coronavirus ha puesto al límite el sistema sanitario indio, provocando una falta de oxígeno médico que sigue causando muertes.

En el último día, 24 personas murieron en un hospital público del estado sureño de Karnataka, que agotó sus reservas de oxígeno.