La infección por coronavirus ha experimentado el mayor descenso desde febrero en Europa, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó este jueves que sigue en niveles altos y que la «amenaza» persiste. «Por primera vez en dos meses, los nuevos casos descendieron significativamente la semana pasada. Sin embargo, las tasas de infección en toda Europa siguen siendo muy altas», dijo el director de la OMS-Europa, Hans Kluge, en una conferencia de prensa virtual.

Aunque el número de pacientes hospitalizados y de muertes sigue disminuyendo, el virus todavía tiene el potencial de causar «efectos devastadores», explicó, recordando que casi la mitad de todos los casos registrados en el continente desde el inicio de la pandemia se detectaron en los primeros cuatro meses de este año.

La pandemia ha dejado hasta ahora 30,3 millones de casos y casi 679.000 muertes en el continente, según los últimos datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).El 5,5% de la población europea ha pasado la enfermedad y el 7% ha completado el proceso de vacunación, según la OMS.

Se han administrado algo más de 215 millones de dosis y alrededor del 16% de la población ha recibido una, porcentaje que se eleva al 81% en el caso de los trabajadores sanitarios (en 28 de los 53 países de la región).

«Cuando las tasas de vacunación en los grupos de alto riesgo son altas, se reducen los ingresos hospitalarios y las muertes. Las vacunas están salvando vidas, cambiarán el rumbo de esta pandemia y ayudarán a acabar con ella», afirmó Kluge.

Kluge defendió la eficacia de la vacuna de AstraZeneca, que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) considera segura para su uso a pesar de los casos anómalos de trombosis detectados, que han llevado a algunos países a reservarla para determinados grupos de edad o incluso a suspenderla, como en Dinamarca y Noruega (temporalmente). «Los beneficios superan con creces los riesgos. Yo no dudaría ni un momento en hacérmela«, dijo.

En su último informe, publicado ayer, la OMS considera que la nueva variante india, que podría estar detrás del aumento de la pandemia en el sur de Asia, es «de interés» y no «preocupante» (como es el caso de las variantes británica, sudafricana y brasileña).

La variante incluye mutaciones «asociadas a un aumento de la transmisión» y a una menor capacidad de neutralizar el virus con algunos tratamientos de anticuerpos monoclonales, según el estudio.Kluge subrayó hoy que esta variante aún está siendo investigada y que puede haber otros factores implicados, pero advirtió de que algo similar podría ocurrir en otros lugares.